El aparato trabaja según el método de aplicación por pulverización . Gracias a este principio se pueden realizar aplicaciones en forma de banda o punto (mancha) sin tocar la superficie de aplicación. Un microordenador controla los motores paso a paso y la válvula de gas. Con la ayuda de un menú claramente ordenado se pueden programar hasta diez métodos, que permanecerán almacenados de forma segura gracias a una batería. En combinación con un dosificador automático de muestras, el aplicador asume el control a través de un interfaz serie y supervisa la selección de los recipientes, el transporte de las muestras y el proceso de pulverización.